miércoles, 31 de agosto de 2011

Sobre mi intervención oral: El estudiante precario

Debo admitir que me sentía inquieto desde que llegué al aula, tiendo a comportarme diferente frente a la expectativa, digamos que comienzo por hablar mucho y luego adquiero una creciente necesidad de moverme o cantar, simplemente no logro quedarme quieto. Algo me tranquilizaba y era que por mi apellido sabía que me tocaría prácticamente de último, pero eso no evito que al pasar al frente se me acelerara el corazón y se me trancara la respiración, por suerte son síntomas que me duran tan sólo segundos y luego de calmarlos logro concentrarme. Sentí sinceramente que necesitaba de más tiempo para lograr explicarles a todos el porqué de mi situación ya que comprendo que debe ser difícil de asimilar si se desconoce todos los detalles de la situación político/económica de Venezuela.

En general siento que hablé un poco rápido, quizás debí pausar más mis oraciones; también me doy cuenta por las fotografías que gesticulo con el rostro de manera exagerada y esto puede resultar un poco incómodo al oyente.


Clase #4

En realidad no hubo  teoría ya que hicimos ejercicios de oralidad que tomaron todo el tiempo de la clase;  el profesor Harari comenzó por anotar en la pizarra todas las consignas pendientes y luego organizó en una presentación de PowerPoint los nombres de los alumnos con los títulos de las exposiciones de cada uno; al terminarse todas las intervenciones orales el profesor explicó las consignas que había anotado al comenzar la clase.

martes, 23 de agosto de 2011

Clase #3

Al comenzar la clase el profesor  nos hizo observar un fragmento del comienzo de la película “the king's speech” dirigida por Tom Hooper, donde pudimos apreciar un claro ejemplo de dificultad en la oratoria en el personaje de Jorge VI,  luego lo pudimos contrastar al final de la clase al ver otro fragmento de la película “The Mirror Has Two Faces” dirigida y protagonizada por Barbra Streidsan en el personaje de Rose Morgan, que demuestra grandes dotes para la expresión oral. Luego de analizar el primer ejemplo el profesor le preguntó a la clase por sus propias dificultades o facilidades al momento de enfrentar oralmente a un público, siendo mayor el grupo de los que se consideran poco hábiles al hacerlo. Al desarrollar la clase vimos el tema de expresión oral desde el deber ser y las técnicas para afrontarla, pero no entendí como clasificar el conocimiento que se nos daba ya que parecía autoayuda, o psicología al mismo tiempo que una charla motivadora con intensión catedrática; no cuestiono la necesidad de esta materia pero dudo de la solidés de su pensum. 

Para terminar la clase el profesor se animó a hacernos jugar mímicas en busca de ir rompiendo el hielo dentro de la clase, debo confesar que me sentí incómodo al principio pero luego me dejé llevar por la energía que se estaba proponiendo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Clase #2

Esperando en el aula con Mariana, discutíamos sobre la posibilidad de producir nuestros propios proyectos teatrales; mientras yo pensaba en lo difícil que es poder hacerlo, mariana repetía emocionada al mismo tiempo que ansiosa la frase “hay que hacer algo”; esto me dejó pensando en la cantidad de oportunidades que se me facilitaron para poder ser parte de un hecho teatral y en lo agradecido que estoy por eso.

La clase comenzó con un veloz  repaso sobre acentuación que al principio me pareció repetitivo, pero llegando a su fin noté que existen reglas que obvié toda mi vida, de igual forma mi preocupación por la buena acentuación es un gusto adquirido recientemente. El tema principal de la segunda clase trató los tipos discursivos, específicamente la descripción; El profesor Alberto H. expuso el tema nuevamente de manera concisa haciéndome pensar en la importancia del “no divague del docente”.

Luego del receso los alumnos cambiamos de aula para ir a la sala informática, dónde en equipos revisamos el contenido de nuestros blogs prestando especial atención a la acentuación, redacción y signos de puntuación.   

miércoles, 10 de agosto de 2011

Clase #1

En la primera clase de Comunicación Oral y escrita, luego de una breve presentación de su persona, el Profesor Alberto Harari invitó a los estudiantes a presentarse frente al aula y comentar sus experiencias positivas o negativas con la facultad. Luego explicó detalladamente las estructuras y normas de la materia para después orientar a la clase en la creación de un Blog, que ayudará según sus intenciones, a practicar y retomar la redacción como ejercicio constante durante la cursada.


martes, 9 de agosto de 2011

Presentación personal

Luego de cinco años como estudiante en talleres de formación actoral del Grupo Teatral Skena y un taller de improvisación escénica del Grupo Akeké Circo-Teatro, pasé a formar parte del grupo profesional Skena, llevando ya tres años actuando en montajes profesionales y trabajando en el staff de varios de sus talleres actorales en Caracas. Mi crecimiento en el mundo teatral me ha llevado de la mano a querer ser vestuarista. Cada experiencia y oportunidad que tengo para hacerlo me enseña y llena de una sabiduría incomparable que sólo la práctica y el empeño pueden dar.

Estudiar una carrera artística es siempre un reto social y personal. Afrontar los tabúes pesimistas y llevar las riendas del anhelo artístico puede ser abrumador, pero las consecuencias son tan favorecedoras para el alma y para la mente, que regalan la tranquilidad de saber que vas por el camino de tus deseos, la alegría de entender que la sabiduría nunca rebosa nuestras fronteras y la certeza de que siempre habrá espacio para un poco más de ella.

Aprender y desarrollarse en el campo adecuado es el mejor regalo que se puede recibir de la propia decisión. Cada persona elige ser feliz de maneras diferentes. Yo elegí ser feliz dedicando mi vida al mundo que me ha abierto tantas puertas, me ha llenado de tantas satisfacciones y me ha criado como a un hijo gradecido del arte escénico.

He aprendido que el arte es el lenguaje más puro y visceral del hombre, un lugar común donde hay tanta diversidad que podríamos pasar siglos admirándolo y viviéndolo intensamente. Una vida sin arte jamás me haría feliz.